MISTERIOS DEL REMOLINO

 

MISTERIOS DEL REMOLINO

En el río La Portuguesa
en tarde negra de invierno
cuando el horizonte era
como una faja de plomo
que iba ciñendo la tierra
y apretujando las cosas,
las aguas amarillentas,
rugiendo con sus mil lenguas
incontenibles de furia,
tragáronse a Julio Gómez
en el remolino trágico.

Todos lo vieron caer
igual que tronco en el agua,
todos lo vieron nadar
como si fuera piragua,
y al indiecito menudo
de la carita pintada
lo arrebató la corriente
como a los troncos quemados.

Aquellos que muchas veces
lo vieron cruzar el río
olvidaron que era enfermo
con calenturas de frío,
de eso que se mueren tanto
los hombres del llano mío.

En contubernio diabólico
con las aguas tumultuosas,
de criolla carne tostada
se echó la muerte un bocado…

Misterios del remolino
angustias y conjeturas,
leyendas que se marchitan
en labios de gentes puras.

Será la playa arenosa
o el remolino verde y hondo,
los que amortajen tu cuerpo
roído por los gusanos;
te ganguearán un responso
las chenchenas en los guamos,
y por las noches sin luz
te encenderá cuatro cirios
la doliente Cruz del Sur …

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