ROMANCE A LOS CINCO ESTADOS DEL LLANO por María Inés Duín Anzola

ROMANCE A LOS CINCO ESTADOS DEL LLANO

Por María Inés Duín Anzola

Apure, Guárico, Cojedes, Portuguesa y Barinas

 

DEDICO

A mi apreciado ahijado Don Rene Sosa Pérez

A mi distinguido amigo Dr. Pedro Rodríguez Ortiz

A mi querido hijo Br. Leopoldo Veloz Duín

 

Yo fui del hato hasta el río

a mirar tanta hermosura

buscando entre la llanura

la sencillez del rocío.

Era la tarde más pura

que mi alma había gozado

de un cielo celeste y claro

junto al mural de la albura.

 

Las aves en lejanía

en los corceles del viento,

y yo di mis pensamientos

a la sutil fantasía,

Los ecos traían mensajes

de las coplas de un caney

y del rumor de un jagüey

las notas de los cordajes.

 

Mi corazón con el gozo

me dice que te describa

y yo poco a poco iba

retardando mi regreso,

Allí soñé a la deriva

mi dicha con tu embeleso

que te encontraba en el brezo

entre las garzas y el pozo.

 

Sobre el cristal de tu río

se reflejan los matices,

en vuelo las codornices

trajeron su desafío.

Oí las notas lejanas

de las cantas de un corrío

y el rumor de las fontanas

que llegaban hasta el bohío.

Pasé tu buco de espuma

por la orilla de un barranco,

agua dulce donde el llanto

se detiene por buscarte.

Garzas tienen tus lagunas

tesoros tus cafetales

y hasta los tiernos maizales

lucen encanto y frescura.

 

A la brillante hermosura

puso Dios todo su anhelo

de vegetales su suelo

es muy rica la llanura.

Universo de colores

son tus lindas mariposas

que del matiz de las rosas

tomaron sus resplandores.

 

Para escuchar tus guitarras

mi bandolín o mis versos

fugaz y libre te ofrezco

al canto de las cigarras.

Me detengo en el sendero

a manera de oración

donde pongo la emoción

y el alma se me desgarra.

 

Con el plumaje hacia el viento

la garza me dió un camino,

cielo, sabana y destino

de inolvidable momento.

Llanura donde nací

para siempre recordarte,

mi lira para cantarte

tanta hermosura que vi.

 

El joropo me emociona

en el patio de un caney

y el silencio de un jagüey

llega infinito a la loma.

Se esmalta el sol en la toma

repartiendo su agua clara,

¡quién del llano no repara

que el toro fija su ley!.

Hasta en el criollo guijarro

expresas la melodía,

piedras del llano que un día

se labraron en el barro.

Encontré la musa mía

en esquema de primores

y en un lienzo de esplendores

plasmé lo que yo quería.

 

Mi verso a todas tus cosas

se entusiasma de ternura,

andando por la llanura

mi poesía se engalana.

En la voz de una campana

oigo la voz de mi pueblo

en los patios y en las rocas

en cada sitio un recuerdo

 

Anchura en tus horizontes

que el fin, muy lejos se encuentra

como el mar tú eres inmensa

del Este al Sur, hasta el Norte:

Copa de luz es tu aurora

de colores refulgentes,

desde que yo estuve ausente

mi delirio era admirarte.

 

Cristal purísimo el agua

del Guache que se desliza,

como una suave caricia

nos entrega su remanso.

El Ospino y Pozo Blanco

crecen en la cabecera,

y en la sabana llanera

nos da su aroma el mastranto.

 

Pilar de luces el alba

de colores diferentes

desde que yo estuve ausente

mucho tiempo sin mirarte.

Reflejos de tornasol

me dio primicias el río

Acarigua , pueblo mío

para ti cantando estoy.

 

Vengo a escuchar tus guitarras

y tus cantos sabaneros

ver la quietud del garcero

y el vuelo de las cigarras,

A los cristales del agua

en los dominios del río

y en el surco del bajío

el fruto de la mijaguas.

 

Lazos de oro en la candela

la llanura enarbolada

pués que pinta en la alborada

la criollísima acuarela

El rojo de la granada

el rasguear de las guitarras

el vuelo de las cigarras

y de la garza morena.

 

Relicario de frescura

formó la fuente en estío

la coronó de rocío

con el manto de la espuma

Se reboza la totuma

con la leche del corral

y en el verde del pajar

la vaca mansa orejuna.

 

El zorro llega al maizal

con donaire turbador

a lo lejos un tambor

resuena en el cambural.

Quieto el remanso se agita

con dos caimanes cebados

y en espera del ganado

se oye al vaquero que grita:

 

José  Ignacio o Juan Antonio,

lo mismo me da sus nombres

será porque estos dos hombres

son valientes con el lazo,

Que montan a pelo en raso

y amansan potros cerreros,

como dos buenos llaneros

no hay nada que los asombre.

 

Este romance que es mío

lo escribo de madrugada,

pensando que en la quebrada

nacen lirios en estío.

De lejos viene el corrío

y el rasguear del contrapunto

y mi soñar yo lo junto

a su típico albedrío.

 

Regio cristal es el agua

en los dominios del río

por el cantar de un corrío

se estremece la macagua

¡Que feliz yo me sintiera

oyendo al criollo tocar,

el arpa dulce y ligera

como el arrullo del mar!

 

En invierno los luceros

expresan la lejanía

sobre la estela sombría

tiende la vista el llanero

En la quietud del garcero

se confunde mi tristeza,

lo sutil de la belleza

es lo verde del sendero.

 

Los cocuyos y luciérnagas

nimban el suelo rosado

entre un color nacarado

y la luz de las cisternas.

Los capachos voluptuosos

con su color vino tinto

y en el potrero el relincho

de un blanco y rebelde potro.

 

El colibrí se entretuvo

en la rama de una flor

corrió el buco en su rumor

dando incógnitos acentos.

Yo recordé con amor

un íntimo sentimiento

y de nuevo vi el hechizo

de los parajes del sol.

 

Camino de La Azulita

bajo la luz de un estrella

la luna se hizo más bella

alumbrando a la chusmita,

En la llanura infinita

se encendió la luz del sol

y en un extraño arrebol

dió la penumbra más tierna.

 

Corazón del llano afuera

boca del llano, Acarigua

a malaya quien pudiera

ver tu bosque de Durigua.

El caudal de tu quebrada

el cóndor de tus montanas

oir al tigre y a la fiera

rugiendo entre la hondonada

 

En mi intención de admirarte

yo vuelvo porque así quiero

a recorrer el sendero

y de cerca contemplarte.

Porque todo mi soñar

me lo dio un sabor de espera,

la guayaba sabanera

y el verde de tu palmar.

 

Potro en la inmensa sabana

así vuela el pensamiento

y es que yo en mi sentimiento

te doy la mitad de mi alma.

Esplendor tiene tu suelo

aromas de malabares,

y entre silvestres jijares

la soledad del silencio.

 

Si yo me animo a cantarte

es porque tengo derecho

y aquí dentro de mi pecho

mi cariño vine a darte.

Para inspirar mi cantar

le di una tregua a mi llanto,

porque yo te quiero tanto

pude olvidar mi pesar.

La bandada de arrendajos

se columpia en la brisa

y el pui-pui se divisa

soñoliento y solitario.

El eco de un campanario

resuena hasta la llanura

y en la sonata más pura

el cuatro de Luis Eladio.

 

En las orquídeas del río

yo encontré mi certidumbre

y en la llama de la lumbre

su incógnito señorío.

El semeruco silvestre

y la ciruela llanera

la guayaba chaparrera

y los anones campestres.

 

En los cristales del agua

se rizaron los reflejos,

el pozo con sus espejos

se refleja en la piragua.

Bajo la luz de un lucero

la noche encendió la fragua

para la dulce majagua

brilló el paraje llanero.

 

Mariposas de colores

nimban tu cielo bendito,

por el camino infinito

luciérnagas y esplendores.

Anchura en sus horizontes

porque el fin es un comienzo,

como el mar eres inmenso

del Sur del Este hasta el Norte.

 

 

Quieta esencia del remanso

lleva la paz campesina

en la brisa que domina

la soledad del mastranto,

Le doy sincera mi canto

a la armonía cantarina

a la altivez de la encina

y al tulipán rojo y alto.

 

 

Las orillas del sendero

recortan el horizonte

los gonzalitos del monte

y el pájaro carpintero

Espejismo da el estero

entre el caño y la mapora

y feliz la corocora

le marca el rumbo al llanero.

 

 

De esmeralda y de rubí

el color de tus ocasos

lienzo claro como el raso

de turquesa y carmesí.

En noche de plenilunio

no hay nada que a ti te iguale,

y los albos malabares

con sus botones de junio.

 

Bajo el atril de un lucero

la noche teje su manto

joropo, guitarra y canto

es la ilusión del vaquero

En el azul de un sendero

se confunde mi esperanza,

cuando abril da su fragancia

en los recodos del suelo.

 

Puerto Nutrias y El Amparo

Altagracia o Guasdualito,

El Pao, su llano infinito

tiene paisajes extraños

Riachuelos, esteros y caños,

leyendas, coplas y mitos

y en el silencio de un rito

el vuelo de los gonzalos.

 

En la colmena la abeja

hace sabrosos panales

y llega a los arrozales

una langosta viajera.

Un pájaro carpintero

le silba con ironía

y en el paisaje del día

la nostalgia que les deja.

 

Voy andando tus veredas

pensativa, ensimismada

con la albahaca morada

y la encendida reseda

Un torete que se asoma

a la puerta del tranquero

y el maíz en el granero

que sus mazorcas aroma.

 

Desde que yo estuve ausente

quise volver a encontrarte

amor que no regresaste

y como el llano fué inmenso.

Ahora al acariciarte

entre el querer y el olvido

a mi tierra yo he venido

para mejor recordarte.

 

Jazmín de otoño te doy

en la voz de la ternura

que andando por la llanura

te canto en mi copla de hoy,

Bordé la balandra de ensueño

para pasar por tu río

y en el portal del rocío

el más divino destello.

 

Quise ver al guiriri

y oir el silbido del viento,

al paisano en su elemento

cuando enlaza a su alazano

Y los albores del llano

a los vuelos del paují,

los trinos del chirulí

cantando en el vecindario.

 

Va de cerca la vacada

con el novillo de enfrente

el gran invierno inclemente

asoma hasta la ensenada.

Lleva la ruta el llanero

por la más corta del río

y en valiente desafío

resistiendo el aguacero.

 

Guanare y su hermoso río

con su caudal a la puerta

ciudad que ahora despierta

como las otras del llano.

Esplendor tiene su cielo

aroma: tus malabares

y entre blancos azahares

la soledad del silencio.

 

 

En la humildad de las chozas

queda un emblema de luz

arpa, marimba y guitarra

y en Mayo vestir la Cruz.

Prueba el criollo ser torero

entre la inmensa sabana

y un toro sediento brama

ante el valor del llanero.

 

Surge de pronto un relámpago

y la lluvia se desata

con un medio tono al canto

se afina la paraulata

Vuela de pronto en picada

del nido hasta los totumos

a reclamarle a su amada

que de sus hijos hay uno.

 

No importa como se llama

ni cuando nació el llanero

espuelas soga y sombrero

es parejo al sol y al agua.

Cabalga sabana entera

y no le teme a ninguna

ni al tigre ni a madriguera

ni al caño ni al fiero puma.

 

Resiste como ninguno

las inclemencias del tiempo

dió a sus hijos buen ejemplo

de trabajo y heroísmo.

Su cuatro y el bordoneo

hace su dicha al cantar

y en el arpa su pensar

expresado en un deseo.

 

La aurora de tus mañanas

coloridas de acuarela,

que en el campo se revela

en la flor de las entrañas.

¡Ah! Quien pudiera pintar

un mural a tus lagunas,

cuando un rayo de la luna

deje su faz de cristal.

 

Eres del llano un lucero

con Páez brillando en la historia,

quien de la Patria fue gloria

y lanza de gran guerrero.

Curpa, cuna del llanero,

genio de arte militar

y con honor fué el primero

como su espada inmortal.

 

San Fernando con su río

caudaloso hasta en Enero,

Camaguán: su hermoso estero

y del Guárico los Morros.

Los cinco estados recorro

con mi sentir de llanera

San Carlos con La Blanquera

y en Barinas del Marqués.

 

Toda esta tierra lo es

sencilla con su grandeza

Barinas, Guárico y Apure

Cojedes y Portuguesa.

Los ríos del Guárico corren

entre árboles centenarios,

aves de esquisitos trinos

con sus cantos enternecen.

Zaraza, El Valle, El Sombrero

con su origen castellano,

quien ha nacido en el llano

a los cinco Estados quiere.

 

En el perfil del ocaso

un avatar de misterio

paraje exótico bello

cuando la tarde lo dora.

Malabares como el raso

y en su perfecta tersura

con una excelsa blancura

florean a la misma hora.

 

Refleja regio esplendor

la rosaleda de junio

y alumbra en el plenilunio

la luciérnaga a la flor.

Se siente el grato rumor

del buco en la lejanía

cuando el cielo repartía

estrellas y resplandor.

 

Desde el bosque La Carama

surge un encanto secreto

allí el cauce se devana

como perlas por el lecho.

Se confunden los colores

en sus aguas misteriosas

entre alas de mariposa

y ramilletes de flores.

 

Dicen que habita una reina

que fluye de su vertiente

y que nace de su fuente

la mas extraña leyenda

Su palacio es de armonías

y atraviesan la sabana

las dantas que su voz llama

y nunca el eco se pierde.

 

Los turpiales van de viaje

en su vuelo explorador,

pasa el peón madrugador

a inspeccionar el ganado.

Al pie de los paraparos

un toro desafiador

se para con el furor

de escarbar en el paraje.

 

El garzón y los carraos

hacen su apuesta en el aire

y una punta de ganado

desvió la ruta que arde.

La quema encendida y roja

con lenguas que aviva el viento

y a lo lejos el lamento

de un árbol que se deshoja.

 

Levanta el vuelo el paují

y se arrullan dos perdices

un ave color rubí

convida a las codornices.

A volar a mas altura

hasta la loma de Araure

y regresar al Tinaco

donde se sienten felices

 

En todo el llano se siente

el cariño a la llanura

a su extensión con dulzura

nos unimos los paisanos.

Los malavares en ramos

florecidos en capullos,

el mismo honor nos da orgullo

de haber nacido en el llano.

 

 

Pasa el caño la curiara

y sigue el curso del río

los frutos de la turagua

se doran en el rocío.

Senderos libres de trabas

entre el sol y la espesura

la chirimoya madura

y el cerco de caña brava.

 

En el timón de mi copla

navego por el ensueño,

caños crecidos sin dueños

cuando el invierno lo azota.

El progreso que le toca

lo tiene muy merecido,

pues bastante han padecido

los cinco Estados que nombro.

 

Llegando al abrevadero

avanza cansado un buey,

brilla la luz de un caney

y canta un tierno jilguero.

Florece el araguaney

con sus flores amarillas,

y en la hermosura que brilla

le da la dicha al viajero

 

Un cardenal en la altura

vira su vuelo callado,

la placidez del collado

lo más bello en la llanura.

La arboleda corta el aire,

su primicia de remanso

y la hamaca un buen descanso

en la casa de la viuda.

 

Alborozo entre candela

con la brisa enarbolada,

va pintando la alborada

la criollísima acuarela.

Al son de dulces guitarras

y del arpa que lo alegra,

la marimba y las maracas

y el cariño por su tierra.

 

Lo que quizás no lo saben

yo se los voy a contar,

los llaneros cazan tigres

con horquetas nada más.

Es cazador de primera

y nadador sin igual

en selva como en sabana

es muy valiente y audaz

 

Lo mismo le da a un llanero

cargar botas o alpargatas,

si sabe ganar su plata

y brindar al forastero.

La sabana: su camino

el hato: toda su vida,

y con la copla sentida

ofrece su amor sincero.

 

Pergamino de azahares

en el crisol de la huerta

portal de ilusión abierta

el hato de los Mijares.

Cruzan toretes de cría

con vacas de las mejores,

y en el receso del día

el puntero de los cantores.

 

Pasa un caño la canoa

el curso que esta creciendo,

en un nido el pío pío

al acercarse una boa.

Se afianza a un dividive

la bandada de perdices,

y un pui-pui se divisa

soñoliento en un corozo.

 

El color de la esmeralda

se fundió en el horizonte,

se extiende la luz al monte

entre rosadas guirnaldas.

Como una herencia se guarda

la formación de un vaquero,

que doma al potro cerrero

ante un peligro sin ley.

 

Un cazador va furtivo

con su escopeta morocha

atravesando la trocha

entre confiado y esquivo.

Persigue al abigateo

pensativo y muy prudente,

pero con sangre valiente

sabe trazar un rodeo.

 

Lazos de oro la candela

la llanura enarbola,

el rojo de la granada

su hermosura lo revela,

Pinta en color la alborada

en bellísima acuarela,

rasga un bordón la guitarra

y vuela la garza morena.

 

Recinto azul tus recodos

crecido a la distancia

vierte tus rosas fragancias

y nacen lirios del lodo.

El verde de la llanura

tiende su alfombra remota,

se oye el sentir de una copla

llena de inmensa ternura.

 

La flor del araguaney

va adornando los caminos:

amarillo oro divino

de los árboles el rey.

En los frutos del merey

hace su nido un jilguero

y enlazando va un llanero

llamado el negro Miguel.

 

Las faenas del rodeo

en las lides del ganado

el toro negro pintado

y el zorro en su merodeo

y en su caballo el llanero

de la sabana es el rey.

 

Me llenaron de emoción

las espigas de jojoto,

vi la alegría de un niño

oyendo el punteo de un son.

Quise ver a los celajes

en las orillas de un río,

sus ondas como de encajes

formados como el rocío.

 

Mariposas de colores

nimban tu suelo bendito,

por el camino infinito

luciérnagas y esplendores.

Anchura en sus horizontes

porque el fin es un comienzo,

como el mar eres inmenso

del sur, del este hasta el norte.

 

 

Bajo la luna de Enero

se colgaron los matices

crecen los cotoperices

bajo un precioso reflejo.

Casitas entre follajes

a la orilla de un camino,

armonía de los parajes

que conducen a un destino.

 

Llega la lluvia a la hierba

y refresca su verdor,

en lo alto de un girasol

posa el pájaro arrocero

Un arrendajo avizor

lo silba desde un alero,

y avisa en tono menor

a las aves de la selva.

 

Las mariposas azules

son un lienzo de primores,

parecen ramos de flores

en exquisita armonía.

Levanta la luz del día

entre chales de ilusión,

entre las notas de un son

que nunca se olvidaría.

 

 

Si se disuelve en la espesura

El verde de la esperanza

Su longitud no se alcanza

Hasta llegar a una altura.

A la sombra de un caney

Los gallos en desafío,

Y un criollo apuesta con brío

Por el sambo de Turen.

 

Pelean dos gallos cruzados

uno con muy fina espuela

el otro que se revela

Valiente y bien preparado

un jugador grita duro:

por este apuesto dinero

mi gallo gana lo juro.

 

Otro gallo colorado

que se lanza a la gallera

muy apuesto y bien cuidado

va dispuesto a la pelea.

Se oyen voces y alborotos

hasta el mismo comisario

pues celebra el vecindario

la fiesta de San Genaro.

 

Se escurre en la montañuela

un zorro lleno de astucia

con gran pericia se acusa

de atravesar la candela.

Un muchacho de franela

va en su caballo trotón,

mostrándole la emoción

en la sonrisa que lleva.

 

El zorro llega al maizal

con donaire triunfador

a lo lejos un tambor

resuena en el cambural,

Va contento el pastoreo

el mestizo del baúl,

lo mismo es en Biscucuy

exacto en el Mijagual.

 

Potro en la inmensa sabana

Así va mi pensamiento

y en todo mi sentimiento

te doy la mitad de mi alma.

Porque te quiero tanto

es que mi verso te aclama

al progreso de tu fama

y al brillo de tus luceros.

 

Dios puso en el pueblo amado

lo que otra tierra negó

al llano nada faltó

con sus poetas sublimes

La poesía en los Arvelo

la música de Torrealba

la garza en su pleno vuelo

y la hermosura del alba.

 

Pentagrama de colores

el capacho dicembrino

unos del color del vino

y otros azules y rojos.

Miradlos, yo nunca escojo

porque a todos los admiro

al jazmín como un suspiro

y al malabar entre abrojos.

 

Como yo lo ví les cuento

la sencillez de los llanos

el potro negro alazano

relinchando de contento

Las peonías negras y rojas

y el gavilán retozón

esperando la ocasión

de subir hasta las trojas.

 

 

También mi copla la junto

al color de tu neblina

cuando la tarde declina

a las seis y media en punto.

Amarillo en lejanía

umbral del cósmico azul,

del Este a Oeste, hasta el Sur

un lienzo te pintaría.

 

Se inspiro mi poesía

del nido de los jilgueros

del conoto bullanguero

que canta en el mediodía.

Del invierno imponderable

que crece los riachuelos

del trajín de los mochuelos

en la selva impenetrable.

 

Mi verso a todas tus cosas

se entusiasma de ternura

andando por la llanura

mi poesía se engalana.

En la voz de una campana

oigo la voz de mi pueblo

en sus patios y en sus rocas

en cada sitio un recuerdo.

 

 

En mi intención de mirarte

yo vuelvo porque así quiero,

a recorrer el estero

y de cerca contemplarte.

Porque todo mi sonar

me lo dio el sabor de espera,

la guayaba sabanera

y el verde de tu palmar.

 

La bandada de conotos

se columpia con la brisa

y en una suave delicia

se entrelazan los corozos

Las raíces del mapuey

van brotando de los surcos

y viene muy triste un buey

su lamento yo escucho.

 

Pasa el burro campanero

cabizbajo y decidido

taimado, doliente, esquivo,

molesto con sus arreos

Se apresta para el sesteo

entre un tupido pajal,

pasa de pronto a una acequia

donde su sed fue a calmar.

 

En invierno los luceros

alumbran la lejanía,

sobre la estela sombría

tiende su vista el llanero

En la quietud del garcero

que confunde mi tristeza

admirando la belleza

del largo y triste sendero.

 

Joropo, guitarra y canto

es la visión del vaquero,

en el azul del sendero

sembró su tierra y su rancho.

Por que yo los quiero tanto

es que mi verso lo aclama,

el progreso de tu fama

y el brillo de tus luceros.

 

Los apriscos expresivos

entre el zorro y la chenchena,

y la carrubia cayena

junto a los nardos dormidos

Sendero libre de trabas

entre el sol y la espesura

la chirimoya madura

y el cerco de caña brava.

 

Agua Blanca con su río

que caudaloso despierta

y es de Cojedes la puerta

que conduce a su camino.

Es la ilusión del vecino

gozar de agradable vida,

cuando a sus fiestas convidan

como si fueran hermanos.

 

El cielo radiante guarda

desde el morado al azul,

y envuelve a la luz un tul

que se disuelve hasta el alba.

Del punteo de la guitarra

saca su dicha un llanero,

su vida todo un sendero

de mastrantos y cigarras

 

El progreso lleva ritmo

de las ciudades llaneras

muchos años en espera

del progreso que son dignos.

 

Así verte yo quería

entidad Portugueseña

de riquezas ya eres dueña

y ciudades convertidas.

Edificios, teatros, clubes

avenidas y liceos

un hospital muy moderno

colegios y ateneos.

 

Esta es la tierra querida

la que he querido nombrar,

que en su suelo hay un caudal

de inagotables sorpresas.

Bosques, maderas, riquezas

todo allí se ha de encontrar

y en el reino vegetal

la primera en Venezuela.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Poemas que le dedicaron, Todos los documentos y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s